Historia

En la historia del cine mexicano, el recurso de la apropiación fílmica como método para la construcción de una obra ha sido practicado desde la primera década del siglo pasado. Pero este tipo de cine no tenía una intención artística ni vanguardista, pues su objetivo era más informativo. Tendría que pasar un poco más de treinta años para que la noción de experimentar con imágenes reapropiadas apuntaran hacia un ejercicio estético. Eso fue lo que ocurrió con el que probablemente sea la obra primigenia de cine de apropiación en México, y que no vino de un cineasta de oficio, sino de un escritor. Nos referimos a Salvador Elizondo con su pieza Apocalypse 1900, realizada en 1965. Una pieza que aparece como fenómeno aislado, poco conocida hasta ahora, tanto dentro como fuera del país. De nuevo pasarían treinta años después de Apocalypse 1900 para que la práctica de apropiación de imágenes en movimiento surgiera como una excelente opción para generar discursos artísticos. Es en la década de 1990 que emergió en México una serie de realizadores afiliados a esta vertiente y que han sido reconocidos internacionalmente, entre ellos se cuentan los nombres de Ximena Cuevas, Naomi Uman, Gregorio Rocha, Sarah Minter y Bruno Varela, pero que hoy en día, en plena siglo XXI, México tiene, gracias a la trayectoria de esta generación, una historia viva y palpitante, de propuesta audiovisuales que se inscriben en el cine de found footage, cine de apropiación o reempleo.

Y así como el cine experimental hecho en México ha padecido el desprestigio y permanecido en el anonimato en gran medida, es que surge como una respuesta necesaria y de resistencia contra la industria del cine hegemónico, las Jornadas de Reapropiación, ahora ULTRAcinema. Un evento anual que nace con la firme apuesta curatorial de exhibir, difundir, y generar un ambiente de reflexión y crítica, sobre las prácticas de cine de apropiación, que no solamente le da proyección a realizaciones mexicanas sino también con una gran apertura hacia las propuestas internacionales.

ULTRAcinema nace con su primera edición en el 2017. Pero desde el 2012, en que las Jornadas de Reapropiación comenzaron, han ofrecido al público para brindar una programación insólita, una curaduría audiovisual que se encuentra completamente fuera del radar de exhibición del país; y es que aún en México, el cine de apropiación o cine de found footage sigue siendo el objeto fílmico no identificado, por excelencia.

Curadores Invitados

Desde la primera edición convocamos a artistas y académicos para ser curadores invitados y que nos ayudarán a realizar la selección oficial. El primer año la Dra. Itzia Fernández y el investigador Orlando Jiménez fueron invitados. En la edición del 2013 el cineasta Iván Ávila y la artista visual María José Alós se encargaron de la selección. La edición del 2014 contó con la ayuda de los cineastas Gabriela Ruvalcaba y Bruno Varela que nos deleitaron con su selección. En la cuarta edición, en el 2015, dos grandes artistas visuales nos hicieron el honor de ser curadoras invitadas, María Cañas, talentosa artista española y Adriana Trujillo, actual miembro del Sistema Nacional de Creadores del FONCA.

En la última edición de las Jornadas de Reapropiación, 2016, se ampliaron categorías y por lo tanto el número de curadores. Ximena Cuevas, pionera de la reapropiación en México, y César Ustarroz, editor de la Found Footage Magazine curaron la selección de la categoría Reapropiación. La nueva categoría Experimental tuvo como curadores invitados a Javier Plano, artista y curador independiente argentino, así como a Luis Macías, cineasta e investigador español. Fiebre de Archivo, otra de las nuevas categorías, fue curada por Andrés Pardo, director del documental Buscando a Larisa.

En el 2017 invitamos a artistas de talla internacional, Elena Pardo, directora del Laboratorio Experimental de Cine (Mex) y Ernesto Baca, maestro superochero (Arg) curaron la selección de la categoría Reapropiación.

 

EVOLUCIÓN

Después de 5 años las Jornadas de Reapropiación cumplieron su objetivo de abrir brecha en nuestro país para generar un espacio serio de exhibición para el cine reciclado y de found footage.

ULTRAcinema es la evolución natural del festival que pretende no sólo programar cine reciclado sino también todo tipo de experimentación audiovisual en cualquier formato.

ULTRA es un prefijo de origen latino que entra en la formación de nombres y adjetivos con el significado de Más allá de, al otro lado de como en “ultramar, ultramontano, ultrasonido” y de Muy, en grado sumo como en “ultramoderno, ultrasensible, ultraligero”.

Cinema o cine es la abreviatura de cinematografía que es la técnica y arte de proyectar fotogramas de forma rápida y sucesiva para crear la impresión de movimiento, mostrando algún video (o de película, o film, o filme). La palabra «cine» designa también a las salas de cine o salas de proyecciones en las cuales se proyectan las películas.

Por lo tanto, podemos decir que el vocablo ULTRAcinema significa “Más allá del Cine“, “Cine en grado sumo” que es precisamente el espíritu del proyecto, trascender el concepto del cine tradicional para proveer espacios de exhibición a las nuevas formas de expresión artística audiovisual.

El festival también está interesado en abrir un diálogo que va más allá de la dimensión artística del movimiento. Pretendemos arrojar luz sobre temas socioeconómicos tales como: educación a través de la imagen visual, La democratización del acceso en la cultura y la creación artística, conferencias sobre la cuestión del derecho al descubrimiento o re-descubrimiento del patrimonio cinematográfico por una nueva generación y más.

ULTRAcinema se construyó con una muy clara idea de compartir, de aportar al bien común y sobre todo  haciendo de esta frase de Jim Jarmusch: “Nada es original. Roba de cualquier sitio que te llene de inspiración o alimente tu imaginación. Devora películas viejas, películas nuevas, música, libros, pinturas, fotografías, poemas, sueños, conversaciones intrascendentes, arquitectura, puentes, señales de tránsito, árboles, nubes, ríos, luces y sombras. Selecciona para robar solamente aquellas cosas que le hablen directamente a tu alma. Si lo haces, tu trabajo (y tu robo) será auténtico. La autenticidad es invaluable; la originalidad no existe. Y no te preocupes en ocultar tu robo – celébralo si hace falta. En cualquier caso recuerda siempre lo que dijo Jean-Luc Godard: “De lo que se trata no es de dónde tomas las cosas, sino de a dónde las llevas”.

Sean bienvenidos a esta nueva etapa.

Michael Ramos-Araizaga

Director Artístico